La dehesa (II). Dehesas de la zona nororiental.

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Ibéricos preparados para entrar en montanera.

Son las dehesas más productivas e importantes de la comarca de Los Pedroches y constituyen la imagen típica de dehesa de Los Pedroches que todos tenemos en la retina. Ocupan todo el sector que va desde Pozoblanco hasta Cardeña, ocupando parte de ambos términos municipales y los de Pedroche, Villanueva de Córdoba, Conquista, Torrecampo, Añora y El Guijo. El sector central de esta dehesa lo constituye lo que hasta el siglo XIX fue la gran propiedad comunal de la dehesa de La Jara. El régimen de explotación de este territorio constituyó en buena parte la razón de su buena conservación, pues las ordenanzas por las que se regían las Siete Villas, propietarias de este bien comunal (Pozoblanco, Torremilano, Pedroche, Villanueva de Córdoba, Torrecampo, Alcaracejos y Añora). Las producciones asociadas a este paisaje son fundamentalmente ganaderas, siendo la una de las grandes reservas de la producción de cerdos ibéricos de bellota de la Península. Cada año, entrado el otoño, miles de cerdos entran en la montanera para aprovechar la producción de bellota de unas dehesas que llegan a tener densidades de más de 60 árboles por hectárea en muchos casos.

La otra gran producción ganadera de estas dehesas es el vacuno de carne. La oveja, sin embargo, es menos frecuente. En estas dehesas convive ganado de razas autóctonas, como la retinta y algo de avileña, y las importadas como son la raza charolesa y la limusín. Son muy frecuentes no obstante las mandas de animales cruzados, que mezclan la rusticidad y adaptación al medio de las primeras como la producción y aptitud cárnica de los animales llegados de otros territorios.

Si una de las razones de la conservación de esta dehesa fue la gran propiedad comunal de la dehesa de La Jara, a ello hay que sumar que los territorios de la zona de Cardeña, por su lejanía y baja densidad de población, estuvieron durante siglos con importantes superficies de matorral, de ahí que esas dehesas tengan menos años y por tanto un mayor grado de conservación.

Desde hace 30 años, el abandono del campo ha propiciado además la extensión de las especies de caza mayor. Así, muchas de estas dehesas se han convertido en cotos de caza que están entre los más importantes de España. Es otro de los aprovechamientos estrella de estos espacios adehesados, que en sus rebordes norte y sur tienen importantes superficies de pinar y de monte mediterráneo que sirven de refugio a los cérvidos.

Así las producciones asociadas a estos espacios y que deben ser tenidas en cuenta son los derivados del cerdo ibérico, con el jamón ibérico de bellota como principal elemento diferenciador y los cárnicos en genera. No obstante estas dehesas han sido tradicionalmente fuente de recursos diversos como la apicultura, los productos del bosque como las setas, los espárragos o la leña. La caza es otro de los productos a destacar mediante la comercialización de monterías o cacerías de distinto tipo. La estrategia de la marca de Los Pedroches debe contar con todos estos aspectos de la dehesa para su exposición como algo integral.

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